Como ya sabes he estado ausente muuuucho tiempo.
Pero vuelvo poco a poco para compartir un pequeño gran proyecto que tengo en estos momentos entre mis manos.
Ahora con mi nuevo puesto de trabajo ya no estoy tan en contacto con los PLC como solía, pero este proyecto me va a brindar poder quitarme el gusanillo... y aprender alguna cosa nueva, seguramente.
El proyecto se basa en gestionar la señal de interrumpibilidad.
Como supongo sabrás algunas empresas que tienen mucho consumo eléctrico, y si su proceso lo permite, se pueden acoger a un contrato de interrumpibilidad.
Básicamente en lo que consiste es que en un determinado momento, tu distribuidora (Iberdrola, Endesa..) puede pedirte que bajes tu potencia en 1MW por ejemplo.
A cambio de este esta disponibilidad y esfuerzo bajando la potencia mientras estás produciendo, a la empresa se le paga una buena cantidad de dinero.
El sistema que instala Endesa en este caso es un armario que se conecta en tu Centro de Transformación para leer y registrar los valores de tensión, amperaje etc además de recibir via 3G/4G la señal de interrumpibilidad.
Luego, la empresa que contratas deja a tu disposición las señales que tú quieras contratar: datos via bus, o contactos de libre potencial.
Bien. Hasta ahí todo más o menos claro.
¿Donde entramos nosotros?
En tratar esas señales y llevarlas a donde deseemos para avisar a los operarios que deben ejecutar el plan de bajada de potencia. Esto significa que cuando recibimos una alerta, los operarios deben estar listos para actuar rápido. No se trata solo de bajar la potencia, sino de hacerlo de manera inteligente para evitar problemas mayores. Imagínate que estamos en medio de una jornada de trabajo a tope y de repente se nos pide reducir la potencia. Los chicos deben saber exactamente qué hacer y en qué orden para que todo siga funcionando. Es como un baile coordinado, donde cada uno tiene su paso y su momento. Si lo hacen bien, podemos evitar pérdidas y asegurarnos de que la producción no se detenga por completo.
Puede parecer trivial, y lo sería si todo funcionara siempre, y a la primera. Es decir: hay mucha pasta en juego como para que no tengas el sistema bajo control y sepas en todo momento qué está sucediendo.
Porque el requerimiento es claro: que los operarios se enteren. Ya está.
Pero sabemos que las cosas no son tan sencillas como echar un cable y una baliza roja al otro lado. Porque las cosas fallan, se rompen... y lo van a hacer en el peor momento.
Por tanto yo ya estoy trabajando en el sistema para que todo vaya lo mejor posible.
En una serie de entradas voy a ir compartiendo contigo el avance de este pequeño proyecto.
La semana que viene compartiré contigo el AMFE casero que he hecho. El AMFE (Análisis de Modos de Fallo y Efectos) es una herramienta muy potente para no dejarte nada (o casi nada) al azar. La idea es pensar cómo puede fallar cada uno de los elementos del sistema, su repercusión y qué se puede hacer para eliminar (o mitigar al menos), los efectos de dicho fallo.
Luego también compartiré un poco los esquemas eléctricos y el programa.
Por tandas.
De momento de tejo pensando en el requerimiento.
Tenemos dos procesos que siempre están funcionando y hay dos oficinas en los que hay gente: en fusión (donde se deberían enterar de verdad y bajar la potencia) y en la oficina de proceso donde se supervisa el resto de actividades fuera de lo que es fusión.
La distancia entre el CT y las oficinas donde se tienen que enterar rondará los 300m
Ya está.
Con esto te tienes que apañar.
Te invito a que pienses un poco cómo lo harías y en la próxima entrada, te cuento cómo lo he pensado yo.
Es un buen ejercicio real para practicar un poco con ladder, comunicaciones, hmi... completito a la par que sencillo en esencia.
¡Anímate a participar!




